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Qué mala mi madre

La Jardinera - 10 de agosto de 2017

Mis queridas semillas,

Había dos hombres jóvenes que estaban a la salida de la escuela, esperando a sus hijos.

Uno de ellos, dijo: “He tenido la madre más mala del mundo, mi madre era malísima. Cuando mis amigos tenían 10, 12 años, se iban a jugar y mi madre nos detenía en casa como prisioneros, mi madre era ¡Horrible! ¡Déspota! ¡Nos maltrataba! Porque cada día nos decía: «Hacer la cama» «Arreglar la habitación», mis amigos no lo hacían y nosotros estábamos como esclavos. Mi madre me decía después de desayunar y de comer: «Recoger vuestro plato y llevarlo al lavavajillas» Cómo nos maltrataba.

Cuando mis amigos a los 13 y 14 años empezaron a salir para celebrar el botellón, el botellón es reunirse el sábado y beber alcohol, tomar éxtasis, drogarse, mi madre que era un monstruo decía: « ¡No! No podéis salir hasta los 16 años » y nos daba una hora y teníamos que volver a esa hora, era horrible. Mis amigos se divertían bebían, se drogaban, hacían de todo, estaban felices y contentos y nosotros teníamos que estar en casa leyendo un libro, viendo una película.

A mis amigos les compraban dulces, chuches, coca cola, hamburguer y tenían video-consola y mi madre era ¡Tan mala, tan mala! Que decía: «Os he preparado una buena cena, comeréis verduras salteadas y sushi» Y nosotros queríamos Mc Donald’s.

Otro día nos preparaba un suflé, un buen puré de patatas que decía que era bueno porque lo hacía con ingredientes naturales, mis amigos tenían suerte porque comían puré de patatas de un paquete artificial y sintético ¡Qué suerte tenían mis amigos!

Con el tiempo siempre teníamos que hacer lo que ella quería, tener siempre arreglada nuestra ropa, tender a cama, recoger los platos, estudiar, era más fácil irse a jugar, pero yo tenía que estudiar y he perdido muchas oportunidades de mi juventud, nunca más podré recuperarlas, te explicaré lo que he perdido:

Oportunidad de beber alcohol, de ir a la cárcel porque no me han detenido por drogas, malos tratos, ni alcohol.

Tampoco me han detenido porque conducía y chocaba los coches ¡No! Yo tuve el coche a los 18 años y siempre he conducido bien y nunca he tenido accidentes; así que he perdido mi oportunidad y toda mi juventud, no he podido conocer lo que todos los jóvenes conocen”. La mayoría están en sillas de ruedas, porque cuando salían a las discotecas o a pasárselo bien, como conducían con alcohol, tenían accidentes o tomaban éxtasis y tenían paros cardiacos.

“A mí nunca me ha podido pasar, porque tenía una madre muy mala. Hoy estoy felizmente casado tengo dos hijos y voy a ser tan malo como mi madre”

Mis amadas semillas, qué razón tenía esa madre, educó a un hombre, al niño le ayudó a ser un hombre responsable. Esa madre los domingos le hacía cargar piedras en una carretilla, pero después supo construir una pared, un muro. Esa madre siempre le mandaba a arreglar la habitación y le permitía tener ídolos como Silvester Stallone o Rocky.

Madres, seáis todas malas, les ayudaréis a vuestros hijos, es la misma educación de la sociedad, cuando tenemos todo y nos dan las oportunidades, no las aprovechamos, porque preferimos nuestro sueños, nuestras ambiciones, nuestra nostalgia.

“Hay que bueno estar con mi esposa María, mis tres hijos ¡maravillosos! Pedro, Juan y Luis ¡Es una maravilla estar con ellos para las fiestas de Navidad, los aniversarios y sobretodo el confort, mi María hace todo, ha criado a mis hijos, les ha dado todo lo mejor de ella, me lava la ropa, me cuida a mí, yo he sido siempre un niño, siempre, porque tengo miedo de ser un hombre y de la responsabilidad, porque me ha dado una oportunidad El Universo y me gustaría tener la facilidad, el Conocimiento, la Sabiduría y estar en mi sofá en el confort con mi María, es lo mejor que me puede pasar, es mi deseo.

Hay esas personas que piensan así y hay que respetar, otras que están dispuestas a ayudar a la humanidad, otras que guían a las almas y pocas son las que dan su vida a Dios, muy pocas, pero esas son las elegidas, pruebas tendrán pero siempre saldrán con la victoria.

Con todo mi amor,

La Jardinera